La Asociación Española de Asesores y Planificadores Financieros, EFPA, ha pedido al Gobierno que la futura cuenta de ahorro e inversión como las criptomonedas que quiere lanzar no tenga importes mínimos ni que haya un límite de cuentas que se puedan tener, además de que cuente incentivos fiscales para que tenga éxito.
EFPA ha informado este lunes de las aportaciones que ha hecho a la consulta pública que abrió el Ministerio de Economía para recibir sugerencias de cara a la posible creación de esa cuenta.
Este instrumento serviría para canalizar parte del ahorro de los ciudadanos a los mercados de capitales, protegiendo al inversor minorista, y que con ello obtengan más rendimiento que ahora, dado que el 85 % de los depósitos en España está en cuentas a la vista con muy baja remuneración.
EFPA ha pedido al ministerio que se eliminen las barreras de entrada a estas cuentas y evitar complejidades innecesarias que puedan desincentivar su uso, así como que no haya importes mínimos de aportación, a fin de que el ahorrador tenga plena libertad para decidir cuánto y cuándo invertir.
Asimismo, ha señalado que la cuenta de ahorro e inversión debe estar abierta a todo tipo de inversores y permitir que una misma persona pueda tener varias cuentas, incluso en distintas entidades y con diferentes perfiles de riesgo, a fin de fomentar la competencia entre proveedores.
EFPA afirma que la cuenta de ahorro e inversión no debe condicionarse ni limitarse a los requisitos de la etiqueta
También pide que se garantice la plena portabilidad de las cuentas entre entidades, sin coste para el cliente y bajo un protocolo supervisado por las autoridades financieras, con el objetivo de facilitar el cambio de proveedor y reforzar la competencia en beneficio del ahorrador.
EFPA considera que la cuenta debe tener incentivos fiscales «claros y potentes», pues sin un tratamiento fiscal atractivo será difícil lograr su popularización.
La consulta del Ministerio de Economía es también para recoger sugerencias de cara a la puesta en marcha en España de la etiqueta Finance Europe para identificar productos de ahorro e inversión que dediquen una parte significativa de sus activos a la economía europea.
Sin embargo, EFPA afirma que la cuenta de ahorro e inversión no debe condicionarse ni limitarse a los requisitos de la etiqueta, especialmente en una fase inicial, ya que las restricciones geográficas o de productos podrían aumentar el riesgo o reducir la rentabilidad para el inversor minorista, así como de no alcanzar el objetivo de la Comisión Europea, que es mejorar la predisposición del ahorrador a invertir.
También pide que la cuenta no incluya derivados, estructurados, criptomonedas, materias primas y otros activos
Además considera que dicha etiqueta debe tener carácter voluntario y ser un distintivo adicional para quienes deseen orientar su inversión a la transformación de la economía europea, y añade que el acceso a incentivos fiscales de la cuenta no debería depender del uso de la etiqueta, aunque podría ampliarlos para los que se adhieren a ella para fomentar más la inversión en Europa.
La oferta de las cuentas debería quedar abierta a todas las entidades financieras debidamente registradas y supervisadas, incluidas entidades de depósito, de pago, de inversión y empresas de asesoramiento financiero, en opinión de EFPA.
La asociación reclama que los costes y comisiones sean claros, atractivos, moderados y no desproporcionados, y que los costes por la portabilidad de cuentas sean mínimos y las tarifas se publiquen en formatos estandarizados que faciliten la comparación.
También pide que la cuenta no incluya derivados, estructurados, criptomonedas, materias primas y otros activos de baja liquidez por su complejidad y riesgo, al menos en las fases iniciales, y que el periodo mínimo de permanencia de tres años sea únicamente aplicable a efectos de tener un mejor tratamiento fiscal, así como que la supervisión por el Banco de España y la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) se continue pero ocasional.