Bitcoin llegó a perder momentáneamente todo el avance acumulado en lo que va de año tras un duro retroceso de los criptomercados durante el fin de semana. Esto ocurrió pese a la reapertura del Gobierno de Estados Unidos el jueves, un evento que se esperaba aportara algo de estabilidad.
El precio de Bitcoin cayó el domingo hasta los 93.029 dólares, un descenso del 25% desde su máximo histórico marcado en octubre y prácticamente igualando los 93.507 dólares con los que comenzó el año. Posteriormente logró recuperarse ligeramente hasta situarse cerca de los 94.209 dólares, según datos de CoinGecko.
El año apuntaba a ser especialmente favorable para las criptomonedas tras la investidura de Donald Trump el 20 de enero y la formación de lo que se considera la administración más pro-cripto hasta la fecha, que ha avanzado en varias de sus promesas. A este impulso regulatorio se suma el creciente uso de Bitcoin por parte de empresas para sus tesorerías y la entrada constante de capital en los ETF de Bitcoin al contado.
No obstante, la guerra comercial impulsada por Trump y el prolongado cierre del Gobierno, que terminó el jueves tras un récord de 43 días, han provocado múltiples correcciones de doble dígito en el precio de Bitcoin a lo largo del año.
Las ballenas moderan los repuntes del bitcoin
Otro factor detrás de la caída ha sido la venta parcial de posiciones por parte de ballenas y veteranos de Bitcoin, lo que ha limitado los rebotes incluso en medio de noticias favorables. Sin embargo, analistas de Glassnode matizaron recientemente que este comportamiento no refleja una “gran liquidación”, sino un patrón habitual en las fases tardías de los ciclos alcistas.
Según estos expertos, se trata de una presión natural de toma de beneficios por parte de inversores de larga data, y no un abandono masivo del mercado.
Bitcoin no es el único afectado
Ether (ETH) y Solana (SOL) también han retrocedido un 7,95% y un 28,3% respectivamente desde enero, mientras que muchas altcoins han sufrido caídas aún más pronunciadas.