La agencia de ciberseguridad de China ha acusado al Gobierno de Estados Unidos de estar detrás de un ciberataque que habría permitido el robo de aproximadamente 13.000 millones de dólares en Bitcoin, según un informe publicado la semana pasada por el Centro Nacional de Respuesta a Emergencias de Virus Informáticos.
El documento vincula el robo de los bitcoins de LuBian, ocurrido en diciembre de 2020, entonces una de las mayores operaciones mineras del mundo, con una posible acción coordinada por hackers patrocinados por Washington. El análisis sostiene que el movimiento tardío y discreto de los fondos, mantenidos en direcciones inactivas durante cuatro años, apunta más a una operación gubernamental que a un delito común. Pekín relaciona además estos bitcoins con los tokens confiscados en EE. UU. en el caso contra Chen Zhi, presidente del conglomerado camboyano Prince Group.
El informe afirma que “el Gobierno estadounidense podría haber utilizado técnicas de hackeo en 2020 para apropiarse de los 127.000 BTC de Chen Zhi” y describe la operación como “una clásica acción de hackers respaldada por un Estado”.
Desde EE. UU., las autoridades niegan esta versión. Washington sostiene que los activos incautados están vinculados a Chen, acusado de fraude electrónico y blanqueo de capitales. Según la acusación formal presentada el 8 de octubre en Nueva York, Chen y sus colaboradores habrían lavado beneficios ilícitos que luego se destinaron a financiar operaciones de minería a gran escala, incluida LuBian. La investigación apunta también a grandes entradas de criptomonedas en direcciones asociadas con la minera que no procedían de actividades de minería.
Los fiscales federales no han aclarado cómo ni cuándo se obtuvo el control de los fondos ni bitcoin
El Departamento del Tesoro ha impuesto sanciones a 146 personas y entidades relacionadas con Prince Group, incluido el propio Chen. Paralelamente, el Departamento de Justicia ha iniciado un proceso de incautación civil que incluye los 127.271 BTC, considerado el mayor decomiso de criptomonedas realizado por EE. UU. hasta la fecha.
Los fiscales federales no han aclarado cómo ni cuándo se obtuvo el control de los fondos. Mientras tanto, China intensifica sus acusaciones de ciberespionaje por parte de Washington, alegando que EE. UU. ha explotado vulnerabilidades en servicios como Microsoft Exchange o atacado infraestructuras como el Centro Nacional de Servicio de la Hora (NTSC).
El lunes, el abogado de Chen, Matthew L. Schwartz, solicitó ante un tribunal estadounidense más tiempo para rastrear los bitcoins robados de LuBian. Schwartz calificó las acusaciones del Gobierno como “profundamente equivocadas” y aseguró que su equipo trabaja con expertos en criptomonedas para seguir el rastro de los fondos que “el Gobierno incautó hace más de un año y que fueron robados en 2020”.
Los fiscales indicaron que Chen no está bajo custodia de EE. UU. desde que se hizo pública la acusación el mes pasado.