El avance cercano al 2% registrado este lunes acerca al Bitcoin a la zona de los 90.000 dólares, un umbral relevante que ya ha superado en varias ocasiones a lo largo de diciembre, aunque sin conseguir consolidarse por encima de ese nivel.
La principal criptomoneda del mercado se está viendo favorecida por el buen tono de los mercados financieros, en un contexto en el que los inversores siguen anticipando que la Reserva Federal de Estados Unidos podría aplicar nuevos recortes de tipos de interés en 2026.
Actualmente, la Fed contempla solo una bajada de tipos el próximo año, mientras que el mercado descuenta entre dos y tres recortes adicionales de 25 puntos básicos. En paralelo, se espera que Donald Trump anuncie en los próximos días al sustituto de Jerome Powell, cuyo mandato al frente del banco central concluye en mayo. Los inversores confían en que el elegido sea una figura alineada con la visión de Trump y favorable a una política monetaria más expansiva.
En este sentido, Stephen Miran, gobernador de la Fed designado por Trump, ha defendido recientemente que los tipos de interés aún tienen margen para bajar y que deberían hacerlo para evitar que Estados Unidos caiga en una recesión.
Las expectativas de un entorno de tipos más bajos suelen actuar como catalizador para los activos de riesgo, incluidas las criptomonedas, al reducir el atractivo del efectivo y de la renta fija y favorecer la rotación de capital hacia alternativas con mayor potencial de rentabilidad.