El Banco de Pagos Internacionales (BPI) insta «a los bancos centrales y a las autoridades públicas a allanar el camino para la próxima fase del sistema monetario y financiero» mediante la tokenización de pagos transfronterizos y de activos.
La tokenización -la representación digital de activos en plataformas programables- integra la mensajería, la conciliación y la liquidación en una única operación, y puede transformar los pagos transfronterizos y los mercados de valores, marcando el comienzo de una nueva era para el sistema financiero.
El BPI dijo este martes que el sistema monetario y financiero de próxima generación toma forma, basado en un libro contable mayor unificado tokenizado.
La «trilogía» de reservas tokenizadas de los bancos centrales, el dinero tokenizado de los bancos comerciales y los bonos tokenizados del Estado es el siguiente paso lógico para lograr un cambio profundo en el sistema financiero, según el BPI.
«El sistema monetario y financiero de próxima generación combina los principios probados de confianza en el dinero respaldados por los bancos centrales con la funcionalidad que ofrece la tokenización», dijo el director general del BPI, el mexicano Agustín Carstens.
«Este sistema está preparado para aportar mejoras sustanciales a las prácticas actuales y permitir acuerdos económicos totalmente nuevos. Para aprovechar todo el potencial del sistema, es necesario que los bancos centrales adopten medidas audaces y colaboren con el sector privado y otras autoridades públicas», consideró Carstens.
El BPI considera que las criptomonedas estables son insuficientes como forma de dinero sólido
Un capítulo especial adelantado del Informe Económico Anual 2025 del BPI, que publicará el 29 junio, analiza la propuesta del libro contable mayor unificado que ya hizo este banco con sede en la ciudad suiza de Basilea.
También presenta un plan más detallado sobre cómo este concepto puede combinar la «trilogía» anteriormente citada.
«La tokenización de los depósitos y del dinero del banco central significa que tanto el medio de pago principal como la función de liquidación del dinero del banco central pueden integrarse a la perfección en la misma plataforma programable», según el asesor económico y jefe del Departamento Monetario y Económico del BPI, Hyun Song Shin.
Este libro contable unificado mantendría al mismo tiempo los elementos fundamentales de un sistema monetario sólido basado en la confianza en el dinero de los bancos centrales, según el BPI, que asiste a los bancos centrales de todo el mundo.
El BPI considera que «las criptomonedas estables son insuficientes como forma de dinero sólido y, sin regulación, suponen un riesgo para la estabilidad financiera y la soberanía monetaria».
Las criptomonedas no ofrecen la unicidad del dinero (aceptación para el pago a la par), la elasticidad (cumplimiento oportuno de las obligaciones, evitando el atasco) ni la integridad (protección contra los delitos financieros), por lo tanto, su papel futuro no está claro, según el BPI.
Por ello, el BPI lanzó en 2024 el proyecto Agorá para la tokenización de pagos, al que se han unido bancos como el Santander, el BBVA, BNP Paribas, CaixaBank, Citi, Deutsche Bank y JPMorgan Chase, entre otros.
Esta colaboración público-privada de siete bancos centrales y 43 instituciones del sector privado trata de mejorar el sistema de pagos transfronterizos, que con frecuencia se considera que es poco eficiente porque es lento y costoso.