El Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), el organismo multilateral encargado de fijar los estándares globales de lucha contra el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo, ha emitido una severa advertencia sobre la rápida evolución de los delitos financieros en el entorno digital. En su informe de revisión anual publicado este jueves, la institución con sede en París señala que las organizaciones criminales están sustituyendo progresivamente al bitcoin por las monedas estables (stablecoins) para canalizar sus flujos de capital ilícito.
Según las conclusiones del organismo, la mayor parte de la actividad delictiva identificada mediante análisis forense en cadena (on-chain) involucra actualmente a criptomonedas vinculadas a la paridad del dólar estadounidense. El principal motivo de este cambio de tendencia es la estabilidad de precio que ofrecen estos activos frente a la volatilidad de los criptoactivos tradicionales, lo que facilita la planificación y el blanqueo de capitales a escala internacional.
La revelación más alarmante del informe técnico del GAFI apunta a un salto cualitativo en la sofisticación tecnológica de las mafias globales. El organismo ha constatado que diversas redes criminales organizadas han comenzado a desarrollar y emitir sus propias stablecoins.