Las billeteras digitales controladas por las agencias federales del Gobierno de los Estados Unidos han registrado un notable incremento de actividad. Entre las jornadas del 13 y 14 de julio de 2026, el Departamento de Justicia y el Servicio de Alguaciles de EE. UU. (U.S. Marshals Service) coordinaron la transferencia de una cuantiosa cantidad de bitcoin y ether procedentes de decomisos judiciales con destino a Coinbase Prime, la división institucional y de corretaje del gigante estadounidense de los criptoactivos. El valor agregado de las transferencias ascendió a 308,04 millones de dólares.
De acuerdo con las trazas y la monitorización de datos en cadena de bloques aportadas por la firma especializada de análisis on-chain Arkham Intelligence, los envíos principales a Coinbase se desglosaron en dos partidas: un primer lote de 3.800,5 BTC (valorados en aproximadamente 235 millones de dólares) y un segundo envío de 30.007 ETH (equivalentes a unos 53 millones de dólares), todos ellos rastreables hasta antiguos expedientes de confiscaciones penales de la justicia federal estadounidense.