La gestora Goldman Sachs ha presentado ante la Comisión de Bolsa y Valores de EE. UU. una solicitud para lanzar un ETF vinculado a Bitcoin que busca combinar generación de ingresos con una exposición más controlada a la volatilidad del activo.
El vehículo, denominado de ingresos premium, no invertirá directamente en Bitcoin, sino que canalizará su exposición principalmente a través de ETPs de Bitcoin al contado y derivados asociados, como opciones. Su objetivo es ofrecer rentabilidad tanto por apreciación de capital como por ingresos periódicos.
La estrategia se basa en la venta de opciones de compra sobre estos ETPs, lo que permite obtener primas y generar flujo de ingresos, aunque a cambio puede limitar el potencial alcista en escenarios de fuertes subidas del mercado.
Según el folleto preliminar, el fondo —gestionado de forma activa— mantendrá al menos un 80% de su exposición en activos vinculados a Bitcoin. Además, podrá invertir hasta un 25% a través de una filial en Islas Caimán, una estructura habitual para este tipo de estrategias en el marco regulatorio estadounidense.
El grado de “sobreescritura” de opciones variará entre el 40% y el 100% de la exposición, en función de las condiciones de mercado. Asimismo, el fondo podría distribuir una parte relevante de los rendimientos generados en forma de ingresos o devolución de capital a los inversores.