Goldman Sachs y Bank of New York Mellon (BNY Mellon) están a punto de anunciar un proyecto conjunto que permitirá a inversores institucionales adquirir fondos del mercado monetario tokenizados. Según ha avanzado en exclusiva CNBC, estos productos estarán registrados en la plataforma blockchain de Goldman Sachs y contarán con la participación de algunas de las mayores gestoras del mundo: BlackRock, Fidelity Investments, Federated Hermes, además de las propias divisiones de gestión de activos de Goldman Sachs y BNY Mellon.
Este movimiento representa un paso clave hacia la digitalización de uno de los segmentos más conservadores del mercado financiero: los fondos del mercado monetario, que actualmente acumulan más de 7,1 billones de dólares en activos a nivel global.
La tokenización, siguiente gran paso tras las ‘stablecoins’
Tras la aprobación de la Ley GENIUS en Estados Unidos, que regula las stablecoins, los principales bancos de Wall Street identifican ahora los fondos monetarios tokenizados como una extensión natural para los activos digitales. A diferencia de las stablecoins, estos productos ofrecen rentabilidad a los tenedores, lo que los convierte en una herramienta muy atractiva para la gestión de liquidez por parte de fondos de cobertura, fondos de pensiones o grandes corporaciones.
Mientras que los fondos monetarios tradicionales requieren uno o dos días para su liquidación y solo operan durante las horas de mercado, la tokenización permitirá su negociación en tiempo real y sin restricciones horarias, replicando el funcionamiento de un ecosistema digital totalmente operativo.
Eficiencia, interoperabilidad y nuevos usos
Según fuentes de Goldman y BNY Mellon, estos productos no solo agilizarán las operaciones, sino que también permitirán la transferencia directa de participaciones entre instituciones financieras, sin necesidad de convertirlas previamente en efectivo. Esta capacidad de interoperabilidad se considera un avance decisivo para construir una infraestructura financiera digital más ágil y eficiente.
En paralelo, otros grandes bancos como JP Morgan, Citi o Bank of America también están investigando activamente cómo combinar stablecoins y fondos tokenizados en entornos de pagos transfronterizos y soluciones de tesorería.
Este paso reafirma la creciente institucionalización del ecosistema digital y marca una transición hacia un modelo híbrido en el que activos tradicionales y digitales conviven, mejorando la eficiencia y reduciendo fricciones operativas.