La división de gestión de activos de JPMorgan (JPMorgan Asset Management) prevé que Bitcoin supere en rendimiento anualizado a las acciones estadounidenses de gran capitalización y al oro durante la próxima década. Sin embargo, la firma advierte de que su elevada volatilidad y sus inestables patrones de correlación lo convierten, por el momento, en un activo inadecuado para la diversificación estructural de carteras de inversión.
Las proyecciones se recogen en la edición de su informe anual «Supuestos a largo plazo sobre los mercados de capitales para 2027», un estudio de referencia institucional en el que el banco de inversión analiza las perspectivas de retorno ajustado por riesgo para más de 200 activos financieros a diez años vista.
En sus estimaciones decenales, JPMorgan Asset Management asigna a Bitcoin una rentabilidad anualizada esperada del 10%. Dicha cifra se sitúa por encima de las expectativas fijadas para las acciones de gran capitalización de Estados Unidos (large caps), a las que otorga un retorno medio anual del 7,5%, y del oro, cuya revalorización proyectada se sitúa en el 5,5% anualizado.
Pese al diferencial positivo en las previsiones de retorno, los analistas de la entidad subrayan que las correlaciones de Bitcoin con el resto de los mercados financieros continúan mostrando un comportamiento errático. Por este motivo, el informe concluye que el criptoactivo debe catalogarse actualmente como un instrumento de carácter especulativo y como una cobertura frente a eventuales políticas de flexibilización monetaria, más que como un componente estabilizador dentro de una estrategia patrimonial equilibrada.