La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ha advertido este lunes a los inversores del riesgo de operar a partir del 1 de julio con entidades que no estén autorizadas a operar con criptoactivos en la Unión Europea conforme al reglamento comunitario MiCA (Markets in Crypto-Assets).
En un comunicado sobre el fin del periodo transitorio del reglamento MICA, que finaliza el próximo día 30 de este mes, la CNMV ha destacado que a partir de esta fecha sólo podrán operar en España los proveedores que hayan obtenido la necesaria autorización.
Por tanto, el regulador españa ha alertado a los inversores de que no deberán operar con entidades que no hayan completado el proceso de autorización ya que no contarán con los mecanismos de protección y supervisión que contempla la citada normativa.
La CNMV ha recordado a los proveedores de servicios sobre criptoactivos que no vayan a obtener la autorización correspondiente para el ejercicio de su actividad en España antes del 30 de junio, deben disponer de un plan de migración efectivo de sus clientes.
La CNMV considera necesario que los proveedores comuniquen a sus clientes el plan de migración
Este plan deberá contemplar la posibilidad de que sus clientes puedan mover los criptoactivos custodiados a otras direcciones y los fondos, a cuentas de efectivo; y este proceso debe contar con las medidas necesarias de seguridad y de cumplimiento de la normativa de prevención de blanqueo de capitales.
Además, estas entidades podrán llegar a un acuerdo con otro proveedor, que sí cuente con la correspondiente autorización, con la adecuada protección y condiciones favorables para los clientes.
De este modo, cada cliente podrá aceptar el traspaso de sus criptoactivos a este otro proveedor a través del cual podría continuar con su operativa, una vez finalizado el proceso de identificación.
La CNMV considera necesario que los proveedores comuniquen a sus clientes el plan de migración que se llevará a cabo, informándoles de los plazos y las actuaciones que se realizarán.
El plan de migración, según ha destacado el supervisor, establecerá un plazo razonable de retirada por parte de los inversores y, una vez finalizado, los criptoactivos y los fondos que no hayan sido retirados podrán ser transferidos a entidades autorizadas, comunicándolo a los clientes afectados.