El interés de los inversores particulares en España por las criptomonedas sigue creciendo de forma notable. Una encuesta realizada por Fidelity entre 1.000 inversores revela que un 19 % considera que las criptomonedas representan una oportunidad de compra en los próximos doce meses, un porcentaje prácticamente igual al de quienes se inclinan por el sector inmobiliario (20 %).
Este dato resulta especialmente significativo en un país donde, tradicionalmente, la inversión en vivienda ha sido la opción preferente para canalizar el ahorro familiar, no solo como residencia habitual, sino como alternativa a los activos financieros. Según datos de Inverco, el patrimonio inmobiliario neto de los hogares españoles representa un 565 % de su renta bruta disponible, frente a una media del 373 % en la eurozona, lo que subraya una fuerte dependencia del ladrillo como vehículo de riqueza.
Además, en España solo alrededor del 20 % del patrimonio de las familias se encuentra en activos financieros, y buena parte de ese porcentaje se mantiene en productos de baja rentabilidad como depósitos y cuentas a la vista. En contraste, en otras economías del entorno europeo, predominan los fondos de pensiones y los seguros dentro de la cartera media de los hogares.
Pese a esa tradición conservadora, las criptomonedas se están abriendo paso entre las opciones más valoradas por los inversores. El estudio de Fidelity posiciona a la bolsa como la opción más atractiva de cara al próximo año, seguida de los bonos, mientras que los criptoactivos y el inmobiliario comparten el tercer lugar, lo que refleja una evolución en la percepción del riesgo y el potencial de este nuevo tipo de activos entre los españoles.