El marcado de las criptomonedas amanece en rojo este martes. Bitcoin (BTC) cedió un 0,4% en las últimas 24 horas y volvió a situarse por debajo de los 116.000 dólares, mientras que Ethereum (ETH) retrocede cerca de un 3% y amenaza con perder los 4.500 dólares.
El resto de altcoins siguió la misma tónica, con caídas generalizadas de entre el 0,5% y el 4%. Solo Binance Coin (BNB) escapó a la tendencia, con un ligero avance del 0,3%. Entre los tokens más castigados figuran XRP, Solana (SOL), Dogecoin (DOGE), Tron (TRX), Cardano (ADA), Sui (SUI) y Chainlink (LINK).
La atención del mercado está puesta en la Reserva Federal, que este miércoles anunciará un recorte de tipos de interés. La mayoría de analistas espera un ajuste de 25 puntos básicos, aunque algunos prevén un recorte mayor, de hasta 50 puntos básicos, tras los débiles datos de empleo en verano.
“Creemos que un enfoque más gradual sigue siendo el más adecuado para este entorno, pese a que los mercados descuenten un recorte más agresivo”, apuntan analistas de Danske Bank, recordando que buena parte de los argumentos hawkish de Jerome Powell aún se mantienen vigentes.
Los ETFs de las criptomonedas Bitcoin y Ether siguen con fuerza
Mientras tanto, los ETF de Bitcoin y Ether siguen mostrando fortaleza. Según Farside Investors y SoSo Value, registraron entradas netas de unos 260 y 360 millones de dólares, respectivamente, prolongando su racha positiva durante una semana. Sin embargo, Glassnode advierte que el contraste entre la presión bajista del mercado spot y los flujos positivos en ETF refleja cierta fragilidad estructural.
La semana podría traer además un catalizador: la posible aprobación por parte de la SEC de ETF al contado de XRP y Dogecoin, con más de 90 productos pendientes de autorización desde agosto, según Bloomberg. Esto podría reforzar la adopción institucional de los criptoactivos.
En cuanto a previsiones, Citi estima que ETH podría retroceder a 4.300 dólares antes de cerrar el año, aunque en un escenario optimista alcanzaría los 6.400. Standard Chartered, por su parte, mantiene una visión alcista y apunta a Ethereum como principal beneficiario del creciente interés de las compañías en añadir cripto a sus balances.