El interés institucional por los activos digitales continúa creciendo a buen ritmo. Esta semana, la inminente aprobación de la Ley GENIUS en Estados Unidos, junto con la exitosa salida a bolsa de Circle, la empresa detrás de USD Coin (USDC), está alimentando el entusiasmo del mercado por las stablecoins y contribuyendo al repunte de sus precios.
Standard Chartered anticipa que los activos digitales más beneficiados de esta nueva etapa serán las ‘stablecoins’. La entidad estima que su capitalización de mercado podría triplicarse, pasando de los 240.000 millones de dólares actuales a unos 750.000 millones para finales de 2026. Según Geoff Kendrick, jefe de análisis de activos digitales del banco, este crecimiento vendría impulsado por una mayor adopción generalizada y un marco regulador más definido.
Kendrick advierte que una expansión de tal magnitud no solo transformaría el ecosistema cripto, sino que tendría implicaciones relevantes en el sistema financiero tradicional. En concreto, señala que en Estados Unidos, una demanda sostenida de letras del Tesoro para respaldar estas monedas estables podría modificar los patrones de emisión de deuda pública. Esto implicaría una inclinación hacia emisiones de corto plazo, como los T-bills, en detrimento de los bonos a largo plazo, afectando la forma de la curva de rendimientos y la demanda internacional de activos denominados en dólares.
La Ley GENIUS y las stablecoins
Las ‘stablecoins’ son criptomonedas diseñadas para mantener un valor estable al estar vinculadas a una moneda fiat como el dólar estadounidense o a materias primas. Su objetivo principal es ofrecer una alternativa fiable a la volatilidad de otros criptoactivos, lo que las convierte en una opción más viable para transacciones cotidianas y adopción institucional.
La expectativa del mercado es que la Ley GENIUS actúe como catalizador de una nueva oleada de emisiones de ‘stablecoins’, no solo por parte de firmas cripto, sino también de bancos tradicionales e incluso autoridades públicas.
Este proyecto legislativo, cuyo nombre completo es “Ley de Orientación y Establecimiento de la Innovación Nacional para las Stablecoins de EE. UU.”, tiene como propósito establecer normas claras sobre quién puede emitir estos activos, qué respaldo deben tener, los niveles de transparencia exigidos y las restricciones sobre el pago de rendimientos a sus tenedores. Todo ello con el objetivo de integrar este tipo de activos al sistema financiero bajo un marco más seguro y controlado.