Los expertos prevén el salto de los ETF hacia la tokenización para democratizar los activos

Bitcoin y Ether

El mercado de los fondos cotizados (ETF, por sus siglas en inglés), el vehículo que revolucionó la inversión minorista en el último cuarto de siglo por sus bajos costes, se prepara para su siguiente salto evolutivo, la digitalización completa de los activos a través de su tokenización.

Los expertos anticipan una transición hacia la tokenización de estos productos mediante la tecnología «blockchain», aunque su opinión sobre la velocidad del cambio y el alcance de esta transformación sobre la banca tradicional difiere.

A este respecto, el análisis sectorial apunta a que la evolución digital no pretende destruir el modelo actual del fondo cotizado, sino complementar su oferta.

Según explica a EFE el analista de XTB Manuel Pinto, «la gran revolución que viene para el inversor minorista no es tanto en competencia con el ETF, sino es algo adicional», enfocado principalmente en abrir las ventajas de este vehículo a mercados tradicionalmente opacos o privados.

Mientras que el ETF convencional ha sido imbatible para dar acceso inmediato a mercados líquidos y replicar sectores enteros, la tecnología de bloques busca aplicar esa misma filosofía de democratización a activos que exigen una inversión inasumible para el pequeño ahorrador.

«Son mercados privados, son viviendas, son cuadros, obras de arte. Es decir, otros activos que son más caros o con un capital alto y que a día de hoy no se puede disponer de ellos», detalla Pinto, señalando que gracias a este vuelco digital se podrá disponer de «esa ficha digital que representa el activo real y que se va a poder dividir en muchas partes».

El mercado actual de los ETF va a migrar a una tecnología superior

Esta evolución hacia un entorno digital integrado plantea un escenario donde los vehículos tradicionales y los nuevos registros formarán parte de un mismo mercado global.

Desde eToro, Javier Molina coincide en que el proceso actual «va a migrar a una capa tecnológica superior» y anticipa un periodo de transición donde convivirá «el experimento de tokenización con los mercados clásicos».

Sin embargo, a diferencia de la especialización en mercados privados, Molina sostiene que la eficiencia de la tecnología provocará una unificación total de los productos cotizados.

Una vez que el inversor disponga de estas facilidades operativas en la cadena de bloques, el experto se pregunta «para qué lo va a querer tener en el mercado clásico».

Molina señala que la transformación será invisible para el usuario final, quien disfrutará de mejores herramientas «con las mismas garantías que tenemos para los mercados clásicos».

Y es que, según afirma, «el sistema actual es muy antiguo y no ha cambiado nada; seguimos con liquidaciones en dos días y exceso de intermediarios» por lo que espera una migración total hacia una «capa tecnológica superior», que ya no tiene vuelta atrás.

Esta presión técnica obligará a los mercados tradicionales a replantearse sus estructuras

Esta presión técnica obligará a los mercados tradicionales a replantearse sus estructuras operativas hacia un sistema más sencillo y barato, matiza Pinto.

«Se van a reducir mucho esos costes que no son tan visibles, que tiene todo el sistema financiero, que hablamos de que son muy pequeñitos, pero claro, en grandes movimientos, pues al final son reducciones que vamos a ver seguramente muy eficientes», señala.

Ante este avance en la reducción de costes y procesos, surge la posibilidad de que la negociación bursátil sea continua, 24 horas siete días a la semana.

Esta opción se percibe por los analistas de forma dispar.

Mientras Molina defiende que un mercado ininterrumpido permite «gestionar nuestro dinero ante cualquier evento que se produzca», Pinto advierte de que «durante la noche seguramente haya menos liquidez, lo cual genera más volatilidad», por lo que los inversores minoristas tienen mayor riesgo de ejecutar operaciones erróneas.

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