Mastercard ha iniciado una nueva etapa en su estrategia con monedas estables y sumará, progresivamente, los tokens emitidos por Paxos, Fiserv, PayPal y Circle a sus servicios. La compañía ha confirmado su adhesión como socio estratégico a la Global Dollar Network, la red impulsada por Paxos para la circulación de USDG, una stablecoin respaldada por dólares. Con este paso, cualquier entidad que opere con Mastercard podrá ofrecer transacciones con USDG a sus clientes.
En paralelo, la firma trabaja para que FIUSD, la moneda estable de Fiserv, sirva tanto para liquidar pagos a comercios como para respaldar tarjetas vinculadas a stablecoins. El acuerdo con PayPal también avanza: PYUSD se usará para liquidaciones directas dentro de la infraestructura de Mastercard. Además, la red seguirá soportando USDC, el token de Circle, con la intención de expandir casos de uso a medida que el mercado evolucione.
Mastercard señala que un enfoque multimoneda le permitirá ofrecer flexibilidad
Mastercard señala que un enfoque multimoneda le permitirá ofrecer flexibilidad y alcance global, al tiempo que se prepara para la siguiente ola de innovación en dinero digital. Gracias a colaboraciones con MetaMask y plataformas como Crypto.com, OKX y Kraken, los usuarios ya disponen de la opción de gastar saldos en stablecoins en más de 150 millones de comercios.
Aunque reconoce que las stablecoins todavía no igualan los niveles de protección y escalabilidad de los pagos con tarjeta, la empresa considera que su integración en la infraestructura tradicional ayuda a cerrar esa brecha. Por ahora, prevé que la mayoría de las operaciones continúen en moneda fíat, pero las monedas estables reguladas serán, a su juicio, parte esencial del futuro de los pagos.
La compañía recuerda que no espera a que el futuro llegue, sino que lo construye: está invirtiendo en depósitos tokenizados, dinero programable y acuerdos como el firmado con MoonPay, con el que lanzará tarjetas basadas en una tecnología adquirida a la firma Iron. El objetivo final es ofrecer soluciones de pago más ágiles, especialmente en regiones donde el acceso a servicios financieros convencionales es limitado.