El Banco de Rusia ha dado luz verde a las entidades financieras del país para que ofrezcan determinados instrumentos financieros vinculados a criptomonedas, siempre que estén dirigidos a inversores calificados. Esta medida, anunciada el 28 de mayo, permite a los bancos proporcionar productos como derivados, valores y otros activos financieros digitales referenciados al precio de criptomonedas, aunque sin que ello implique la entrega física de los criptoactivos.
Esta apertura regulatoria coincide con un aumento del 51% en las inversiones en criptoactivos realizadas por residentes rusos durante el primer trimestre de 2025, que alcanzaron un total de 7,3 billones de rublos (alrededor de 81.500 millones de dólares), según datos del propio Banco de Rusia.
En respuesta inmediata al anuncio, varios bancos comenzaron a lanzar productos relacionados. Entre ellos destaca T-Bank (anteriormente Tinkoff Bank), que el 29 de mayo presentó un nuevo instrumento vinculado al bitcoin. Este activo financiero digital permite a los inversores calificados exponerse a la criptomoneda utilizando rublos, a través de la app habitual del banco y sin necesidad de recurrir a plataformas de intercambio externas ni gestionar billeteras cripto.
La emisión se realiza mediante Atomyze, la plataforma de tokenización respaldada por el Estado ruso, lo que asegura que la operación se enmarca en los parámetros legales establecidos por la Federación Rusa.