Sonic Labs, la compañía responsable de la blockchain de capa 1 Sonic, ha obtenido la aprobación para emitir tokens S por un valor de 200 millones de dólares con el fin de impulsar su expansión en los mercados de capitales de Estados Unidos. Entre sus planes figura la creación de un producto cotizado en bolsa y un vehículo de inversión que se listaría en Nasdaq.
La propuesta, sometida a votación, logró un apoyo casi unánime: el 99,99% de los tokens S en circulación participaron a favor desde 105 carteras, alcanzando además el quórum mínimo de 700 millones de tokens S.
Del total, 100 millones de dólares en tokens se destinarán a constituir una reserva estratégica para un vehículo PIPE (Private Investment in Public Equity) en Nasdaq y otros 50 millones a un ETP de seguimiento de tokens S emitido por un proveedor de ETF regulado con más de 10.000 millones en activos bajo gestión. Este fondo tendría a BitGo como custodio.
Sonic establecerá la filial Sonic USA LLC
Además, Sonic establecerá la filial Sonic USA LLC, con sede en Nueva York, y contratará a un CEO junto con un equipo ejecutivo para dirigir la estrategia en EE. UU. y reforzar el vínculo con el sector financiero tradicional y con Washington. Para esta iniciativa se reservarán 150 millones de tokens S (equivalentes a unos 47,7 millones de dólares).
El proyecto marca un movimiento inusual en el sector: en lugar de que empresas cotizadas recurran a las criptomonedas para fortalecer sus balances, Sonic busca utilizar instrumentos financieros tradicionales para ganar competitividad en el ámbito cripto.
La red Sonic se lanzó en diciembre de 2024 tras su rebranding desde Fantom Opera, con un canje 1:1 de tokens FTM a tokens S. Sin embargo, la tokenomics heredada limitaba las opciones estratégicas de la compañía, ya que la Fundación Fantom poseía menos del 3% del suministro original, lo que obligó a Sonic a recomprar sus propios tokens en el mercado abierto.
Según la firma, este nuevo modelo apunta a construir una “tokenomics de 2025”, en línea con otros proyectos de capa 1 y capa 2 que suelen reservar cerca del 50% de su suministro inicial para inversiones estratégicas, asociaciones y listados.