El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha declarado ingresos por 57,4 millones de dólares procedentes de su participación en World Liberty Financial, una plataforma de criptomonedas en la que también participan sus hijos, Donald Jr. y Eric Trump. La cifra aparece en el informe de divulgación financiera anual publicado el pasado viernes, que también revela que el mandatario posee 15.750 millones de tokens de gobernanza de esta firma, con los que también cuenta con derechos de voto.
Aunque no se ha precisado el valor de mercado de dichos tokens, los ingresos informados sugieren que Trump habría vendido parte de su participación. World Liberty Financial se lanzó en septiembre de 2024 con un enfoque en las finanzas descentralizadas (DeFi) y stablecoins vinculadas al dólar, como alternativa al sistema financiero tradicional. Desde su lanzamiento, la compañía ha recaudado unos 550 millones de dólares a través de dos rondas públicas de emisión de tokens. Inversores conocidos del sector cripto, como Justin Sun, fundador de Tron, han apostado fuertemente por el proyecto.
Trump ha generado alrededor de 1,16 millones de dólares en ingresos por la venta de NFTs
Además, el informe financiero revela que Trump ha generado alrededor de 1,16 millones de dólares en ingresos por la venta de NFTs, mientras que su esposa, Melania Trump, obtuvo 216.700 dólares por licencias de su propia colección digital.
A esto se suma la controversia en torno al token TRUMP, una memecoin lanzada a principios de este año y que ha generado cerca de 320 millones de dólares en comisiones. Trump ha afirmado públicamente no haber obtenido beneficios personales con esta criptomoneda, aunque los detalles sobre su reparto entre socios y entidades asociadas no son públicos.
En conjunto, el presidente declaró más de 600 millones de dólares en ingresos procedentes de criptomonedas, campos de golf, derechos de licencia y otros negocios. También reportó activos valorados en al menos 1.600 millones de dólares, según estimaciones de Reuters.
Si bien Trump sostiene que sus negocios están gestionados por un fideicomiso a cargo de sus hijos, las declaraciones muestran que continúa recibiendo ingresos de estas actividades, lo que ha reavivado las críticas por posibles conflictos de interés, especialmente en sectores que se han visto favorecidos por decisiones políticas adoptadas durante su mandato.