Un estudio reciente del centro de análisis Funcas revela que las criptomonedas son especialmente populares entre los hombres jóvenes: el 13% de los varones de entre 18 y 34 años afirma poseer este tipo de activos. En cambio, el nivel educativo no parece influir significativamente en la tenencia de criptos.
El informe también señala que la probabilidad de tener criptomonedas aumenta con los ingresos del hogar. Además, se ha detectado una correlación entre la tenencia de estos activos y la autoubicación ideológica: son más frecuentes entre quienes se identifican con posiciones de derechas que entre los situados en el centro o la izquierda.
En lo que respecta al ahorro, solo el 8% de la población declara que invertir sea uno de sus dos principales objetivos financieros. Esta proporción es más alta entre los hombres (10%) que entre las mujeres (6%). Por edad, el interés por invertir es notablemente superior en el grupo de 18 a 34 años (16%), mientras que desciende al 4% entre los de 45 a 54 años y al 5% entre los de 65 a 74, aunque vuelve a repuntar al 8% en los mayores de 75.
La encuesta también refleja una importante percepción de carencia de conocimientos financieros y de criptomonedas
La encuesta también refleja una importante percepción de carencia de conocimientos financieros entre la población. Un 27% de los encuestados considera que su cultura financiera es «insuficiente o muy insuficiente», una sensación más extendida entre las mujeres (30%) que entre los hombres (24%), con diferencias que se mantienen en todos los grupos de edad.
Durante la presentación del estudio en Zaragoza, la directora de Estudios Sociales de Funcas, María Miyar, advirtió que la complejidad del entorno financiero actual dificulta que los ciudadanos tomen decisiones informadas. “Desde la crisis financiera, el funcionamiento de los productos y servicios financieros se ha vuelto cada vez más difícil de entender, incluso para quienes se esfuerzan por seguirlo de cerca”, señaló.
Por nivel de ingresos, la percepción de baja cultura financiera se acentúa en los hogares con menos recursos: alcanza el 31% entre quienes ingresan menos de 1.500 euros al mes, frente al 25% en hogares con ingresos superiores a los 2.000 euros. No obstante, incluso en los tramos de renta más alta, un número relevante de personas también expresa dudas sobre su preparación financiera.